Ir al contenido principal

DAVID Y GOLIAT

DAVID Y GOLIAT.


La desigual lucha de los campesinos contra las fumigaciones de sojales que envuelven a sus ranchos y comunidades tiene mucho de parecido con el enfrentamiento bíblico. Es una lucha totalmente desigual. Las fuerzas policiales, los fiscales y jueces, no se juegan por garantizar los derechos mínimos de la defensa de la vida de nuestros compatriotas campesinos, sino al contrario están para garantizar la agresión. Actúan supuestamente en cumplimiento de la ley, y todo el mundo sabe que la ley es violada por estos productores de soja.  Es una agresión cobarde y miserable que no es reconocida ni denunciada por los medios de prensas que manipulan la información al presentar los casos como una oposición al cultivo de soja y la agricultura empresarial. No se está contra la producción de soja, sino contra el envenenamiento por el uso de los agroquímicos de la fumigación. Bueno, dirán, pero cómo vamos a producir soja, si no procedemos a fumigar las plantaciones. Tampoco se está contra las fumigaciones sino contra la utilización de agroquímicos prohibidos en otros países, y contra la transgresión de las disposiciones ambientales que prescriben la protección de la vida y la salud de las poblaciones colindantes o cercanas. El estado no hace cumplir la ley, no proteje a sus ciudadanos más humildes. No fija límites, no zonifica la producción de soja, para proteger a las comunidades de pequeña agricultura y a comunidades indígenas. La resistencia de los campesinos es de vida o muerte, o es en todo caso contra el inevitable desalojo. No se dice la verdad. Los productores más cuestionados en esta resistencia, juegan sucio. Por ejemplo se apoderan de parcelas de campesinos comprando “derecheras” que ya es un acto ilegal. Por este acto ilegal en vez de ser desalojados porque se apoderan de lotes destinados a la reforma agraria, no teniendo derecho a ser beneficiarios, terminan siendo reconocidos como “supuestos compradores de buena fe “ y con eso ya tienen la protección de policías, fiscales y jueces.  La compra de la derechera – entre paréntesis el campesino tampoco  está autorizado a esa venta -  se logra por el ofrecimiento de buena plata, además de amenazas, extorsión y hasta connivencia de los propios funcionarios del INDERT. En ese lote de 10 a 20 hectáreas, entra el nuevo ocupante, generalmente brasileño, entra a cultivar la soja. Sus vecinos inmediatos y colindantes, a partir de allí, tienen que soportar y luchar contra las fumigaciones, que afectan directamente a su producción, a sus animales, a sus hijos y a ellos mismos. En esas condiciones no es posible hablar de franja de protección. Las opciones que tiene el agricultor en este caso, es también vender su derechera, que es lo que quiere precisamente su nuevo vecino sojero, abandonar el lugar, o luchar hasta donde pueda, a riesgo de su vida, con palos y piedras, a cuerpo gentil, ante un Goliat, protegido por las fuerzas policiales, jueces y fiscales, que defienden – dicen – el derecho a la producción, el derecho de una ocupación, el derecho de un migrante que no respeta las normas legales del país que lo recibe. Esto es realmente criminal y miserable. Es una agresión, es un atropello. Se viola la garantía de los compatriotas campesinos a vivir y a trabajar en su propia tierra. No hay límites, no hay zonificación, no hay nada. Es una dramática lucha por la supervivencia. Este no es solamente  el caso de algunos campesinos con algunos sojeros. Es una cuestión que interesa y debe interesar a toda la ciudadanía porque están en juego la vida de muchos compatriotas y la propia dignidad de la nación. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

MORIR EN LA PAVADA

MORIR EN LA PAVADA. Este cuento utilizó el sacerdote en su homilía de este domingo. No citó ninguna fuente pero me pareció interesante como tema de reflexión y heme aquí intentando recordar los detalles del mismo. Un hombre que vivía cerca de una montaña había encontrado en la parte más alta de la misma un huevo. Este era más grande que el de la gallina, y más pequeño que el del avestruz. No podía serlo porque cómo harían la gallina y el avestruz para subirse hasta la cima, pensó. Lo trajo a su casa y como estaba empollando una pava lo puso en su nido. Nacieron las pavitas y entre ellas había una  que parecía más grande y con algunos rasgos y pelos diferentes. Mamá pava cuidaba de todas ellas. Las pavitas crecían comiendo lombrices y frutitas silvestres. Cuando ya estaban crecidos los pavos, el granjero se dio cuenta que aquel huevo que trajo de la montaña era el de un cóndor. Sin embargo este pavo- cóndor seguía comportándose como los otros pavos. Un día que éste vio pasar un...

EL GIRO A LA IZQUIERDA

EL GIRO A LA IZQUIERDA El médico Tabaré Vásquez asumió ayer por segunda vez la presidencia de la República Oriental del Uruguay. La banda presidencial le fue entregada por el gran Pepe Mujica, ovacionado y vitoreado por una extraordinaria multitud que participaba de la celebración de tan importante acto. De esta manera el Partido Frente Amplio se mantiene en el poder con gran aceptación del electorado de ese país. Actualmente de los diez países de Sudamérica 8 tienen gobiernos de izquierda o centro izquierda, quedando solamente para la derecha Paraguay y Colombia. Pero no solamente cuenta la cantidad sino también la calidad y eficiencia de los gobiernos mencionados. En una reciente publicación de la ACOP (Asociación de Comunicación Política de España) entre los 10 presidentes mejor evaluados de todo el planeta, cinco pertenecen a América del Sur: Encabeza el presidente ruso Putin con el 87% de aceptación, segundo Rafael Correa del Ecuador con 79%, tercero Evo Morales con 75%, cua...

QUERENCIA.

QUERENCIA. La atracción del retorno al lugar de donde uno proviene.  Lugar en que se ha nacido o en el que se ha vivido mucho tiempo. Es tan fuerte este sentimiento en todo ser humano, pero pareciera ser que se acentúa aún más en el paraguayo o en la paraguaya. El “techaga u”, o la nostalgia acompaña y quebranta al connacional que ha dejado su “valle”, a sus amigos, a sus familiares y a sus mejores recuerdos. Siempre subsiste el deseo de regresar al lugar de la infancia y de la juventud. Por más grande que sea la distancia o el tiempo de la ausencia. Es posible que las nuevas generaciones ya no estén enteradas de aquella pieza teatral de Néstor Romero Valdovino titulada “Hilario en Buenos Aires” representada por el gran Ernesto Báez y su Compañía, que describe un poco la problemática de la migración paraguaya en la capital porteña. Aquella obra no se adentraba en desentrañar el problema migratorio, sino fundamentalmente se orientaba a describir el deseo de volver al lugar de l...